Por cada punto de daño que haga este aliado al castillo oponente, podrás barajar igual número de cartas de tu cementerio con tu castillo (carta única).
Myöllnir, primer tesoro de Thor, cosa admirable. Cuando se lanza atraviesa el cielo como un rayo, en lo que acierte queda deshecho en polvo y al instante vuelve a la mano de su amo.